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Hacer de Marte la nueva Tierra
Publicado en: Ciencia, General por Stellarscout el Febrero 8, 2010
Podemos “terratransformar” Marte? Es decir, transformar su congelada y arenosa superficie en algo mas amigable y parecido a la Tierra? Podríamos? La primera pregunta ha sido respondida: Si, probablemente podríamos. Las naves espaciales, incluidas las que están explorando Marte, han encontrado evidencia que fue un planeta cálido en su juventud, con ríos desembocando en grandes mares. Y aquí en la Tierra, hemos aprendido como calentar el planeta: simplemente hay que añadir gases de efecto invernadero a la atmósfera. Gran parte del dióxido de carbono que una vez calentó la atmósfera de Marte probablemente esta aun por ahí, en suciedad congelada y en los casquetes polares, y tambien en el agua.
La mayor parte del trabajo en terratransformar, según el cientifico de la NASA Chris McKay, podría ser hecho por la vida misma. “No es necesario construir Marte”, dijo McKay . “Solo hay que calentarlo y lanzar algunas semillas”. Perfluorocarbonso, gases potenciadores del efecto invernadero, podrían ser sintetizados por elementos de la superficie marciana y el aire y ponerlos en la atmósfera; al calentar el planeta, se podría liberar CO2 congelado, el cual amplificaría el calentamiento e impulsaría la presión atmosférica al punto de que el agua pudiera volver a fluir. Mientras tanto, el botánico James Graham de la Universidad de Wisconsin, los colonos humanos podrían sembrar en la roca roja una sucesión de ecosistemas — primero bacterias y líquenes, los cuales sobreviven en la Antártida, después musgos, y después de un milenio mas o menos secuoyas.
Entusiastas como Robert Zubrin, presidente de la Mars Society, todavía sueñan con ciudades marcianas; Zubrin, un ingeniero, cree que la civilización no puede prosperar sin la expansión sin limites. Solo un puesto avanzado de investigación parece plausible para McKay. “Vamos a vivir en Marte en el mismo modo en el que vivimos en la Antártida”, dice. Pero el piensa que las lecciones aprendidas en terratransformar Marte — una perspectiva horrible para algunos — podría ayudarnos en gestionar nuestro limitado planeta mejor.
Hay tiempo para debatir este punto; Marte no esta en un peligro inmediato. El grupo asignado recomendó ir a la Luna o a un asteroide primero, pero la Casa Blanca apunto que la agencia espacial carece de presupuesto para ir a ninguna parte. No se estimo el coste de ajardinar un planeta muerto.
Críticas al plan de Obama para dar un giro a la carrera espacial de EEUU
Publicado en: General, Noticias por Stellarscout el Febrero 4, 2010
El giro a la carrera espacial estadounidense que pretende llevar a cabo el presidente, Barack Obama, no ha convencido a numerosos congresistas, que ya han asegurado que lucharán para que su plan no sea aprobado.
El presupuesto de EEUU para 2011, presentado el lunes, prevé que se aborte el simbólico pero costoso plan de la NASA para que el hombre regrese a la Luna, un proyecto que fue puesto en marcha por el anterior presidente, George W. Bush. Asimismo, privatiza parte de la actividad que en la actualidad lleva a cabo la agencia espacial estadounidense ya que destina 6.000 millones de dólares en cinco años para que varias empresas privadas se encarguen del transporte espacial bajo la supervisión de la NASA.
En un momento en el que la cifra de desempleo en EEUU ronda el 10%, cualquier propuesta para aumentar el paro no resulta bienvenida. Y es que, aunque el nuevo plan podría crear cientos de nuevos empleos, la jubilación de los transbordadores espaciales dejará sin trabajo a unas 7.000 personas.
‘Houston, tenemos un problema’
“Houston, tenemos un problema”, afirmaba el portavoz del senador demócrata de Florida Bill Nelson, cuyo estado se verá afectado por la pérdida de empleos en la NASA.
Por su parte, el senador Richard Shelby, republicano de alto rango en la subcomisión de financiación de la NASA, considera que el presupuesto propuesto para la NASA supone una amenaza para el futuro de los vuelos espaciales tripulados en EEUU.
Sin embargo, Obama ha seguido las recomendaciones del informe que el pasado mes de octubre presentó la llamada Comisión Augustine, un grupo de expertos nombrados por el presidente. Los asesores propusieron privatizar el programa espacial debido a la falta de fondos suficientes.
Y es que tanto algunos astronautas de la NASA como otros expertos consideran que el programa ‘Constellation’ (para mandar una nueva misión tripulada a la Luna) era demasiado lento y un despilfarro. Hasta ahora, la NASA ha invertido 9.000 millones de dólares en este programa, que fue puesto en marcha por el anterior presidente, George W. Bush.
“La trayectoria previa que la NASA estaba aplicando simplemente no era sostenible“, afirma la ex astronauta Sally Ride.
Más inversión en investigación
Según las cifras presentadas el lunes, el presupuesto de la agencia espacial NASA llegaría a 19.000 millones de dólares en el 2011 (actualmente recibe 18.000 millones) con el objetivo de que se invierta más en investigación y menos en exploración espacial.
El presupuesto de Obama pone fin a la nave Orion, así como a un par de cohetes desarrollados para transportar astronautas a la estación espacial, la Luna y otros destinos en el sistema solar. La Estación Espacial Internacional (ISS), sin embargo, prolongará su vida hasta 2020, cinco más de lo previsto.
Entre la prensa europea, el periódico británico ‘The Times’ se muestra muy crítico en su editorial con la decisión de Obama, que en su opinión, supone un paso atrás para la Ciencia, y apunta a China como su sucesora para liderar la carrera espacial mundial: “Tiene tanto la ambición como el presupuesto para hacerlo a largo plazo”.
Fuente: El Mundo
Las erupciones de Encelado son una rareza visible cada 1000 años
Publicado en: Ciencia, General, Noticias por Stellarscout el Enero 20, 2010
Desde hace aproximadamente cuatro años, la sonda Cassini de la NASA viene ofreciendo impactantes datos que confirman una imparable actividad geológica en Encélado, la sexta luna de Saturno. La existencia de misteriosos y enormes chorros de vapor de agua, gases y granos de hielo en el polo sur del cuerpo celeste, que indican la posible presencia de un océano salado bajo su superficie, han sido desvelados por la nave. ¿Encélado es siempre tan movido o se trata de una fase particularmente activa, como una tormenta en un mar en calma? Una investigación realizada recientemente apuesta por lo segundo y afirma, nada menos, que somos los afortundos testigos de un espectáculo único que quizás sólo se produzca, más o menos, cada mil millones de años.
«Parece que Cassini ha pillado a Encelado en medio de un eructo», afirma con una gran capacidad descriptiva Francis Nimmo, científico planetario de la Universidad de California en Santa Cruz y uno de los responsables de la investigación. «Estos períodos tumultuosos son raros y la sonda ha tenido la suerte de mirar a la luna durante una de estas épocas especiales».
Uno de los descubrimientos más espectaculares de la sonda Cassini fue un misterioso y enorme «surtidor» de vapor de agua y partículas de hielo cerca del polo sur de Encélado, de 500 kilómetros de diámetro y «puesta en el cielo» por primera vez por el astrónomo alemán William Herschel en 1789. Los datos enviados por la nave de la NASA a su paso por Saturno en el año 2005 permitían suponer la existencia de agua en estado líquido a poca profundidad bajo la superficie helada del satélite, una suposición que se confirmó tres años después en un informe publicado en la revista Nature. Según los científicos del Jet Propulsion Laboratory (JPL) de la NASA, bajo la superficie hay una gran cantidad de agua, más del doble de lo que se pensaba, lo que impulsa a los surtidores a velocidades supersónicas a través de las grietas, como si fueran mangueras.
No eternamente
El pasado año, en la misma revista, los mismos científicos, Juergen Schmidt, de la universidad alemana de Potsdam, y Nikolai Brilliantov, de la universidad británica de Leicester, confirmaban la presencia de un océano salado en el polo sur del satélite gracias al Analizador de Polvo Cósmico de la Cassini.
La última investigación cree que el modelo episódico de la actividad de Encélado podría explicar muchas de las características de la luna. Por ejemplo, el motivo por el que las diferentes zonas del planeta parecen tener una edad distinta. El polo sur aparenta menos de 100 millones de años, mientras que el norte lleno de cráteres asemeja 4,2 miles de millones y el ecuador podría encontrarse entre los 170 milones y los 3,7 miles de millones de años. Los cálculos científicos también dicen que parece imposible que Encélado libere calor y gas a este ritmo eternamente. Nada explica la liberación de tanta energía.
Según el nuevo estudio, la agitación de la luna de Saturno dura alrededor de 10 millones de años, mientras que los períodos de tranquilidad, cuando la superficie helada permanece inalterada, se mantienen entre 100 millones y 2.000 millones de años. El modelo también sugiere que los periodos de actividad han ocurrido sólo de 1% a un 10% en el tiempo en el que Enceladus ha existido, un movimiento que ha podido renovar hasta el 40% de la superficie del satélite.
Fuente: ABC
Eta carinae. Un enigma a ojo desnudo.
Publicado en: Ciencia, General, Noticias por Stellarscout el Noviembre 26, 2009
Eta Carinae es una estrella monstruosa. Posee más de 100 masas solares y 4 millones de veces la luminosidad de nuestro Sol, lo que la sitúa al borde de perder la estabilidad y autodestruirse a sí misma como una supernova. Recientemente, las nuevas observaciones realizadas con el telescopio Hubble de la estrella central han puesto en alerta a la comunidad científica. El aspecto de la estrella es completamente diferente y se asemeja al de una nebulosa, representando su luz más de la mitad del brillo del conjunto. Anteriormente, al mirar a Eta Car, lo que se podía percibir era una nebulosa y un núcleo débil en su centro. No se esperaba que ésto ocurriera hasta mediados de este siglo, lo que evidencia lo poco que todavía conocemos sobre estos objetos masivos.
En 1.843 Eta Carinae sufrió una espectacular erupción, lo que la convirtió en la segunda estrella más brillante del firmamento tras Sirio. Durante este episodio violento, Eta Carinae expulsó material equivalente entre 2 y 3 masas solares desde las regiones polares de la estrella. Este material, viaja a una velocidad cercana a 700Km/s y a él se deben los dos grandes lóbulos bipolares, conocidos ahora como la Nebulosa del Homúnculo. Después de la erupción, Eta Car se desvaneció y extalló de nuevo brevemente, cincuenta años más tarde, estableciendo su magnitud en alrededor de 8 unidades.
En la curva de luz de la imagen, se muestra el brillo aparente visual de Eta Car, desde 1.822 hasta la fecha. Contiene estimaciones visuales (círculos grandes), fotográficas (cuadrados), fotoeléctricas (triángulos) y de CCD (círculos pequeños) . Todas ellas han sido equiparadas para la coherencia de los datos del conjunto. Los puntos rojos son las observaciones más recientes.
Alrededor de 1940, Eta Car cambió de repente su estado. El espectro empezó a variar y el brillo comenzó a aumentar. Lamentablemente, todo esto ocurrió en un momento en el que casi nadie la estaba mirando, así que se desconoce exactamente lo que ocurrió. Todo lo que sabemos es que por la década de 1950, el espectro de líneas de helio sufrió una modificación lo que provocó que tanto la estrella como la nebulosa fueran aumentando gradualmente el brillo. En el pasado se han visto tres cambios de estado. Los científicos sospechan que estamos viendo otro cambio de estado.
Durante todo este tiempo, Eta Car se ha desprendido de material a través de sus violentos vientos estelares. Ésto ha provocado la aparición de una nube de polvo opaca en las inmediaciones de la estrella. En situaciones normales, este polvo bloquearía nuestra visión de la estrella. Pero en este caso, se sospecha que percibimos el brillo gracias a una disipación del polvo. Pero esta disipación no puede deberse sólo a la expansión del polvo, sino que parece estar más relacionada con alguna causa que lo destruya, o bien, que el viento solar que lo genera está disminuyendo de intensidad. El doctor Kris Davidson, de la Universidad de Minnesota apunta a esta segunda posibilidad como causa del aumento del brillo de la estrella central. Según este científico, Eta Carinae intenta regresar a su estado previo a la explosión que sufrió en la década de 1.840. Aún así Davidson se lamenta del poco conocimiento que se poseen de este tipo de astros.
Fuentes: AstronomiaenlaRed y Universetoday
Cohete de plasma podría ayudar a recoger basura espacial
Publicado en: Ciencia, General por Stellarscout el Noviembre 20, 2009
Franklin Chang Diaz’s propuso que el motor VASIMR podría formar parte de versátiles naves estelares. No solo el combustible de plasma del cohete tiene potencial para hacer un viaje a Marte en solo un mes, también podría ayudar a limpiar la basura que hay en la órbita terrestre. “Nuestra meta es ser capaces de tener un camion de la basura que pueda recoger esos objetos en varias órbitas,” dijo el astronauta Chang Diaz en un articulo en el Global Post. Los restos podrían ir a un “cementerio orbital”, añadió , “o podríamos de hecho lanzarlos y conducirlos hacia el sol, que a fin de cuentas podría ser el vertedero cósmico.”
Los desechos espaciales se están convirtiendo en un problema mayor. El numero de satélites no operativos en órbita esta creciendo, asi como los deshechos de explosiones de naves, y como ha ocurrido recientemente, la colisión entre satélites.
“La Tierra se ha convertido virtualmente en una colmena,” dijo Chang Diaz. “El numero de satélites en órbita, estamos hablando de cientos de miles de estos objetos. Algunos de ellos son solamente basura flotante simplemente porque esos satélites se han quedado sin combustible y permanecen en una órbita muerta”.
El cohete, llamado VASMIR por “variable specific impulse magnetoplasma rocket,” usa una tecnología de alto poder estudiada por la NASA que convierte el argón en plasma. Propulsado por un gas de escape con una temperatura cercana a la del sol, el motor VASMIR VX-200 podría tener la habilidad de cambiar órbitas y acelerar y decelerar con el fin de recoger los deshechos espaciales.
En septiembre, la compañía de Chang Diaz, Ad Astra, testó el cohete consiguiendo un hito. Durante la prueba en una cámara al vacío en la Tierra, el motor funciono a unos 200 kilovatios, convirtiéndose en el cohete electrico mas potente del mundo.
VASIMR no esta diseñado para lanzar cargas desde la tierra ya que necesita del vacio para operar. Podría, sin embargo, ser ideal para la grandes cargamentos, reduciendo drásticamente el requerimiento de fuel para el transporte espacial.
Ad Astra ha firmado un acuerdo con la NASA para probar el motor de to test a 200-kilovatios VASIMR en la Estacion Espacial Internacial (ISS) en 2013 para ayudar a mantenerla en orbita. engine on the International Space Station in 2013 to help keep it in orbit. Los impulsion de la ISS la realizan propulsores convencionales, los cuales consumen 7.5 toneladas de propelente al año. Reduciendo esta camtidad hasta las 0.3 toneladas, Chang-Diaz estima que VASIMR podria ahorrar a la NASA millones de dolares al año.
Otros usos del motor de plasma podrian ser el transporte a la Luna, misiones tripuladas a Marte u otros destinos, y la recarga de combustible en el espacio.
Fuentes: Global Post, Ad Astra y UniverseToday
1995. El ‘boom’ de los planetas extrasolares
Publicado en: Ciencia, General, Historia y Mitologia por Stellarscout el Noviembre 19, 2009
En 1995 los astrónomos Michel Mayor y Didier Queloz anunciaron la detección de 51 Pegasi b, un planeta que orbita en torno a una estrella de tipo solar a 50 años luz de la Tierra. Confirmado prontamente por los norteamericanos Geoffrey Marcy y Paul Butler, este descubrimiento inauguró una intensa carrera que ha conducido a la detección de un total de más 400 planetas extrasolares contenidos en unos 300 sistemas planetarios.
Aunque todos estos planetas son significativamente más masivos que la Tierra, la instrumentación que está siendo específicamente diseñada para la búsqueda y detección de planetas de tipo terrestre debería conducir en pocos años a la detección de otras tierras.
¿Hay otros mundos con vida?
Durante siglos el hombre se ha preguntado si estamos solos en el universo y ha tratado de responder mediante la observación del sistema solar, pues aquí se encontraban los únicos planetas y satélites al alcance de sus telescopios. Sin embargo, la zona de habitabilidad del entorno solar (esto es, la región que tiene la temperatura y la radiación adecuadas para que se desarrolle la vida) no es más que una pequeña franja circular en torno a la órbita de la Tierra.
Todos los planetas y los satélites, salvo Marte (que se encuentra en la frontera exterior) y naturalmente la Luna, se encuentran fuera de esta zona habitable. Aunque la Luna esté en la zona de habitabilidad, su carencia de atmósfera hace que la vida allí sea extremadamente improbable. De forma que, fuera de la Tierra, las posibilidades de encontrar vida en los otros cuerpos del sistema solar se reducen, aparte de algunas notables excepciones, a Marte.
Marte es muy similar en muchos aspectos a nuestro planeta, tiene agua y energía volcánica y, aunque está ubicado en una zona más fría que la terrestre, su subsuelo es relativamente prometedor. Si no en la actualidad, quizás en fases más tempranas de la evolución del sistema solar Marte tuvo una temperatura más elevada y pudo albergar algún tipo de vida. Aunque ninguno de los intentos realizados hasta la fecha para detectar allí vida haya tenido éxito, merece la pena seguir explorando en detalle su superficie y su subsuelo. En cuanto a los otros cuerpos del sistema solar, tan sólo algunos satélites de Júpiter (como Europa) y de Saturno (como Titán y Encelado) ofrecen alguna vaga posibilidad.
La esperanza de encontrar vida en nuestro sistema solar es por tanto bastante limitada. Pero, al fin y al cabo, el nuestro es un sistema planetario en una estrella de los 100.000 millones que conforman nuestra Galaxia. Y si nuestro Sol está acompañado por sus planetas, cabe esperar que al menos una buena fracción del enorme número de estrellas de la Vía Láctea también lleve asociado un sistema planetario más o menos similar al nuestro.
El descubrimiento del primer planeta extrasolar
En 1995, utilizando un pequeño telescopio de 1,9 metros del Observatorio de Haute Provence (Francia), los astrónomos suizos Michel Mayor y Didier Queloz detectaron los primeros indicios claros de la presencia de un planeta orbitando en torno a una estrella: 51 Pegasi. Se trata de una estrella de tipo solar situada a 50 años luz de distancia en la constelación de Pegaso.
De manera similar a Mayor y Queloz, los norteamericanos Geoffrey Marcy y Paul Butler llevaban varios años buscando indicios de planetas extrasolares. Poco tiempo después de que la detección del nuevo planeta, denominado 51 Pegasi b, se hiciese pública, Marcy y Butler la confirmaron mediante observaciones realizadas en el Observatorio de Lick (cerca de San José, California). Siguieron otras varias observaciones que mostraron que el planeta tenía una masa de al menos la mitad de la de nuestro Júpiter y que orbitaba muy cerca de su estrella, por lo que la temperatura en su superficie debía estar por encima de los 1000 grados Celsius.
La caza de planetas
La detección del planeta 51 Pegasi b inauguró una rápida carrera a la caza de más y más planetas. En los últimos años se han ido multiplicando y refinando las técnicas de medida, adaptando la instrumentación a este tipo de observaciones, haciendo que tal caza sea cada vez más certera y fructífera.
La observación de un planeta extrasolar es una tarea muy delicada, pues en esencia se trata de ver un pequeño cuerpo oscuro en la inmediata proximidad de un intensísimo foco luminoso (la estrella central). Es como tratar de ver una mota de polvo que, arrastrada por el viento, pasa en la noche por delante del faro iluminado de una motocicleta distante. La técnica inicial de detección, denominada de la “velocidad radial” sigue siendo la más productiva.
Según el planeta orbita en torno a su estrella causa sobre ésta unas pequeñísimas variaciones en su velocidad radial (de acercamiento y alejamiento a la Tierra) que pueden ser identificadas en sus líneas espectrales gracias al efecto Doppler. Ésta fue la técnica empleada para la primera detección de 51 Pegasi b.
La técnica ‘astrométrica’ consiste en la medida de alta precisión de la posición estelar y de las pequeñas desviaciones causadas por el efecto gravitatorio del planeta según se desplaza en su órbita. La técnica de los “tránsitos” se basa en la medida de las variaciones en luminosidad total producidas por los mini-eclipses que se ocasionan cuando el planeta pasa por la línea de mirada que va desde nuestro telescopio a la estrella.
Todas estas técnicas siguen caminos más o menos sinuosos y no consiguen detectar el planeta de manera directa, sino tan sólo mediante los efectos causados sobre características de su estrella central (pequeños cambios en su velocidad, posición o brillo). Estas perturbaciones son más acusadas según el planeta es mayor y según su órbita es más cercana a la estrella. Por lo tanto, en términos generales, estas técnicas favorecen la detección de planetas muy masivos y que orbitan muy cerca de sus estrellas.
Gracias a los telescopios progresivamente más potentes y al desarrollo de instrumentación específica de detección de planetas, las noticias que dan cuenta del descubrimiento de nuevos planetas se suceden actualmente de manera muy rápida. En octubre de 2009, la ESO anunció la detección de 32 planetas desde su observatorio en La Silla (Chile) y la NASA, mediante observaciones con el telescopio espacial Spitzer, confirmó la presencia de atmósferas en dos planetas de tipo ‘Júpiter caliente’.
Desde la detección de 51 Pegasi b se han detectado más de 400 planetas extrasolares formando parte de más de 300 sistemas planetarios.
Los planetas de los púlsares
Tres años antes del descubrimiento en el óptico de 51 Pegasi b, en 1992, utilizando el gran radiotelescopio de Arecibo, el astrónomo polaco Alexander Wolszczan había detectado anomalías en el periodo del pulsar PSR B1257+12 (a casi 1000 años-luz de la Tierra). La única explicación posible para esas anomalías es la presencia de dos planetas con masas unas 4 veces superiores a la terrestre.
Se conocen hoy algunos otros planetas en torno a púlsares, sin embargo, no es seguro que estos planetas tengan las mismas características de los que orbitan en torno a estrellas estándar. Los de los púlsares pueden ser los residuos de planetas gigantes gaseosos que no han sido completamente destruidos cuando la estrella masiva central llegó al final de su vida generando una supernova y dando lugar a la también residual estrella de neutrones. O, alternativamente, quizás tales planetas hayan sido formados en una “segunda ola” de formación planetaria poco después de la explosión de la supernova.
Otras tierras
Los planetas detectados hasta el presente son significativamente más masivos que la Tierra. El siguiente reto que se plantea es pues la detección de pequeños planetas rocosos (de tipo terrestre) en los que se den las condiciones idóneas para el desarrollo de vida.
En el año 2009 la NASA lanzó el telescopio espacial Kepler con la misión específica de explorar muy detalladamente una pequeña región de la Vía Láctea y examinar millares de estrellas con el fin de detectar y caracterizar planetas de tipo terrestre e incluso menores. Siguiendo razonamientos estadísticos, se espera que Kepler llegue a localizar más de un centenar de tales tierras.
Hay otros proyectos espaciales encaminados a la búsqueda de planetas de tipo terrestre. La NASA tiene previsto el Terrestrial Planet Finder y la ESA el Darwin. Ambos observatorios están siendo diseñados para realizar observaciones de interferometría (con varios telescopios) y poder obtener buenas imágenes de los sistemas planetarios más cercanos a la Tierra.
Además de la imagen directa, los estudios espectroscópicos de los planetas de tipo terrestre también revisten un gran interés pues pueden permitir la detección de agua, ozono, dióxido de carbono y de otros compuestos relacionados con la vida en las atmósferas planetarias.
¿Hay otros mundos con vida? Gracias a las nuevas técnicas de observación, tanto desde la Tierra como desde el espacio, las próximas décadas ofrecerán al hombre una relación progresivamente más estrecha con el cosmos. La detección de planetas extrasolares no ha sido más que la primera de una apasionante e impredecible serie de aventuras.
Curiosidades
- En el año 2004, el Observatorio del Hemisferio Austral (ESO) anunció la detección de un planeta mediante imagen directa con el Very Large Telescope (VLT): 2M1207b, un objeto 5 veces más masivo que Júpiter situado a unos 170 años luz de la Tierra. En el año 2009 ya se han detectado, mediante imagen directa, 11 planetas que forman parte de 9 sistemas planetarios diferentes, y cabe esperar que los grandes telescopios ópticos, con espejos de entre 8 y 10 metros, multipliquen este tipo de detecciones en el futuro próximo.
- Algunos astrónomos pretenden haber detectado planetas huérfanos, esto es, planetas que vagan o flotan libremente por el espacio sin estar sujetos a ninguna estrella. De confirmarse su existencia, habría que estudiar si tales “planetas” tienen las mismas características que los planetas estándar que orbitan en torno a estrellas. Y es que un planeta huérfano pudo quizás formarse a partir de una pequeña nube interestelar que no llegó a formar una estrella, mediante un mecanismo diferente del que forman las estrellas y los discos circunestelares polvorientos que acaban produciendo un sistema planetario de los habituales.
- El planeta extrasolar más cercano de los conocidos se encuentra a tan sólo 10 años luz de la Tierra, su nombre es Epsilon Eridani b y es tan sólo una vez y media más masivo que Júpiter. Fue descubierto en el año 2000 y confirmado, mediante medidas astrométricas, por el telescopio espacial Hubble en el año 2006.
Fuente: El Mundo
Una sonda de la NASA descubre ‘grandes cantidades’ de agua en la Luna
Publicado en: Ciencia, General, Noticias por Stellarscout el Noviembre 13, 2009
La NASA ha anunciado que los impactos provocados por su sonda LCROSS han detectado grandes cantidades de agua en la Luna.
“Sí, hemos encontrado agua”, ha declarado Anthony Colaprete, el investigador principal de la misión.
El anuncio de la NASA se produce meses después de que un instrumento de la agencia espacial estadounidense a bordo de la sonda india Chandrayaan-1 detectara indicios de agua en la superficie lunar.
El mes pasado, la nave LCROSS chocó contra un cráter en la superficie de la Luna cerca de su polo sur. El impacto provocó un inmenso agujero de entre 20 y 30 metros de ancho, y sacó a la superficie más 100 litros de agua.
“Hemos conseguido mucho más que oler el rastro del agua”, asegura Peter H. Schulz, un profesor de ciencias geológicas que ha participado en la misión. “Prácticamente hemos logrado saborearla gracias al impacto”.
El impacto de la misión sobre el crater Cabeus, situado cerca del polo Sur lunar, levantó dos porciones de materiales. Una primera formada por minerales y polvo del fondo del cráter y otra posterior formada por materiales que no habían visto la luz del Sol durante cientos de miles de años.
“Estamos desenmascarando misterios de nuestro vecino más cercano y, por extensión, del Sistema Solar”, asegura Michael Wargo, científico jefe de la división lunar de la NASA.
Las regiones sombreadas de la Luna podrían albergar la clave de la historia y de la evolución del Sistema Solar, de la misma forma que los testigos de hielo tomados en la Tierra pueden revelar datos importantes de hace millones de años, según asegura la NASA en un comunicado.
Los científicos planetarios llevan más de una década viendo pruebas indirectas de la presencia de agua en el fondo de los cráteres lunares a los que nunca llega la luz solar. La misión LCROSS estaba formada por dos naves, una de ellas era el cohete que penetró en la superficie lunar y la otra es una pequeña estación que recibe y anota datos sobre los resultados del impacto.
El descubrimiento del líquido elemento en la Luna proviene de ligeros cambios en el espectro de color detectados por las equipaciones científicas de esta nave de recepción de datos. Gracias a la gran sensibilidad de estos sensores se ha podido demostrar la presencia de agua en el satélite.
La NASA ha anunciado que los impactos provocados por su sonda LCROSS han detectado grandes cantidades de agua en la Luna.
“Sí, hemos encontrado agua”, ha declarado Anthony Colaprete, el investigador principal de la misión.
El anuncio de la NASA se produce meses después de que un instrumento de la agencia espacial estadounidense a bordo de la sonda india Chandrayaan-1 detectara indicios de agua en la superficie lunar.
El mes pasado, la nave LCROSS chocó contra un cráter en la superficie de la Luna cerca de su polo sur. El impacto provocó un inmenso agujero de entre 20 y 30 metros de ancho, y sacó a la superficie más 100 litros de agua.
“Hemos conseguido mucho más que oler el rastro del agua”, asegura Peter H. Schulz, un profesor de ciencias geológicas que ha participado en la misión. “Prácticamente hemos logrado saborearla gracias al impacto”.
El impacto de la misión sobre el crater Cabeus, situado cerca del polo Sur lunar, levantó dos porciones de materiales. Una primera formada por minerales y polvo del fondo del cráter y otra posterior formada por materiales que no habían visto la luz del Sol durante cientos de miles de años.
“Estamos desenmascarando misterios de nuestro vecino más cercano y, por extensión, del Sistema Solar”, asegura Michael Wargo, científico jefe de la división lunar de la NASA.
Las regiones sombreadas de la Luna podrían albergar la clave de la historia y de la evolución del Sistema Solar, de la misma forma que los testigos de hielo tomados en la Tierra pueden revelar datos importantes de hace millones de años, según asegura la NASA en un comunicado.
Los científicos planetarios llevan más de una década viendo pruebas indirectas de la presencia de agua en el fondo de los cráteres lunares a los que nunca llega la luz solar. La misión LCROSS estaba formada por dos naves, una de ellas era el cohete que penetró en la superficie lunar y la otra es una pequeña estación que recibe y anota datos sobre los resultados del impacto.
El descubrimiento del líquido elemento en la Luna proviene de ligeros cambios en el espectro de color detectados por las equipaciones científicas de esta nave de recepción de datos. Gracias a la gran sensibilidad de estos sensores se ha podido demostrar la presencia de agua en el satélite.
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