Suscribete – RSS
SIGUEME EN TWITTER
SIGUEME EN FACEBOOK
Categorías
- Astrofotografia
- Ciencia
- Efemerides mensuales
- General
- Historia y Mitologia
- Material astronomico
- Noticias
- Observaciones
- Software
Etiquetas
Año internacional de la astronomia
Fase lunar
APOD del día
Estado del sol
Imagen lunar del día
Chile adelanta a España en la carrera del telescopio
Publicado en: Ciencia, General, Noticias por Stellarscout el Febrero 10, 2010
Chile y España mantienen una pugna por alojar en su territorio un supertelescopio llamado a ser el más grande del mundo. Se trata del Telescopio Europeo Extremadamente Grande (E-ELT), cinco veces mayor que cualquier otro observatorio conocido. Ayer, Chile sacó la cabeza aportando detalles de su candidatura, un documento que España aún no tiene listo y que podría tardar dos meses.
Albergar el E-ELT es objeto de deseo para científicos y políticos de ambos países. No sólo tendrá una potencia inusitada para explorar el cosmos y buscar vida en otros planetas. También atraerá cientos de empleos y millones de euros a la zona. Serán los 14 países que forman el Observatorio Europeo Austral (ESO)incluida España los que decidan la situación final.
Chile ofreció ayer una ubicación y presentará su candidatura oficial en unos días. El ESO determinará el emplazamiento final en marzo, según informó a Efe Massimo Tarenghi, representante de ESO en Chile.
La candidatura española, que pretende ubicar el telescopio en la isla de La Palma (Canarias), permanece estancada por desencuentros entre el Ministerio de Ciencia e Innovación y el Gobierno autonómico. Paulino Rivero, el presidente de Canarias, alertó ayer de que el tiempo para la candidatura se está agotando y expresó sus dudas respecto a que España tuviera realmente intención de presentarla, informa Efe. Mientras, fuentes del Ministerio explican que esperan “un compromiso económico” por parte del Ejecutivo autonómico para dar salida a la candidatura. El proceso podría llevar hasta dos meses, añade el ministerio.
Empate técnico
Aunque España y Chile están muy igualados en términos científicos y técnicos, el país andino cuenta con cielos más despejados y alberga ya tres telescopios del ESO. Ayer, responsables del Gobierno chileno llevaron a miembros del ESO a conocer los terrenos que cederán para el nuevo ingenio y se han comprometido a limitar la minería para evitar la calima. En su contra juegan los frecuentes movimientos sísmicos en el país, que podrían inhabilitar el enorme espejo de 42 metros de diámetro. La gran baza de España será su aportación económica, aún por determinar. Al ESO le faltan al menos 300 millones de euros para el proyecto. Toda propuesta que cubra esos gastos será más que bienvenida.
“Es una decisión política y económica, no científica”, afirman fuentes del Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC). Ciencia encargó en 2008 al IAC un informe sobre lo que supondría la instalación del E-ELT en La Palma. Enviado al departamento hace seis meses, el trabajo señalaba que el telescopio pondría a España a la cabeza de la observación espacial, aportaría al PIB unos 1.100 millones de euros en 30 años y traería a La Palma el doble de los 180 empleos que ya genera el Observatorio del Roque de los Muchachos.
Fuente: Publico
Asi morirá el Sol en 5.000 millones de años
Publicado en: Ciencia, General, Noticias por Stellarscout el Diciembre 16, 2009
A unos 500 años luz de la Tierra, una estrella como nuestro Sol agoniza. Chi Cygni se ha hinchado hasta convertirse en una gigante roja de un tamaño capaz de tragarse cualquier planeta a una distancia como la que separa el Sol de Marte en nuestro sistema. Además, ha empezado a emitir pulsaciones, latiendo como si se tratase de un corazón gigante. Nuevas fotos en detalle de la superficie de esta lejana estrella muestran sus movimientos vibratorios con un detalle sin precedentes.
“Este trabajo abre una ventana al futuro de nuestro Sol a 5.000 millones de años vista, cuando esté cerca del final de su existencia”, explicó Sylvestre Lacour, del Observatorio de Paris
Chi Cygni pulsa una vez cada 408 días. En su diámetro más pequeño de 300 millones de millas, se torna moteada con puntos brillantes como llamas masivas de plasma caliente enturbiando su superficie. Esos puntos son como los gránulos de la superficie de nuestro Sol, pero mucho más grandes. A medida que se expande, Cygni se hace más fría y oscura, creciendo en diámetro hasta los 480 millones de millas, suficente como para engullir y asar hasta el cinturón de asteroides de nuestro sistema si se tratase del Sol.
Por primera vez, los astrónomos han fotografiado esos cambios dramáticos en detalle. Informan de sus hallazgos en el número del 10 de diciembre de ‘The Astrophysical Journal’.
“Hemos creado esencialmente una animación del pulso de una estrella a partir de imágenes reales,” señaló Latour. “Nuestras observaciones muestran que la pulsación no sólo es radial”. añadió. Tomar imáganes de estas estrellas variables es extremadamente difícil por dos razones. Por un lado, están ocultas por una compacta y densa capa de polvo y moléculas, y por otra, porque se encuentran muy alejadas y se muestran muy pequeñas, por lo que es preciso recurrir a técnicas de interferometría.
Para este trabajo se recurrió al observatorio IOTA (Infrarrojo-óptico) del Smithsonian Institution, ubicado en el Monte Hopkins (Arizona).
Fuente: EFE
Grandes observatorios se unen para hacer una foto a la Via Lactea
Publicado en: Astrofotografia, Ciencia, General, Noticias por Stellarscout el Noviembre 10, 2009
Esta es otra de las curiosidades que podemos ver en el AIA. En este caso, se ha hecho una foto al corazón de la Vía Láctea en un esfuerzo combinado de los grandes observatorios de la NASA: el telescopios Hubble, Splitzer y Chandra-X.
En esta espectacular imagen, las observaciones con infrarrojos y rayos X se usaron para ver a través del polvo interestelar y mostrar la intensa actividad cerca del núcleo galáctico. Fíjate que el núcleo de la galaxia esta dentro de la región blanca brillante a la derecha y justo debajo de la mitad de la imagen. La imagen alo ancho cubre sobre 1,5 grados, mas o menos el mismo tamaño angular que la luna llena.
La aportación de cada telescopio se representa con diferentes colores:
- El amarillo representa las observaciones próximas al infrarrojo del Hubble. Dichas observaciones resaltan las regiones con mas energia donde las estrellas estan naciendo ademas de mostrar millares de estrellas.
- El rojo representadas observaciones infrarrojas del Spitzer. La radiación y los vientos de las estrellas crean nubes de polvo brillante que exhiben complejas estructuras (compactas, globulares, filamentosas…).
- El azul y el violeta representan las observaciones en rayos-X del Chandra. Los rayos-X son emitidos por gas calentado a millones de grados por explosiones estalares y por el desbordamiento del agujero negro supermasivo del centro de la galaxia. La bola azul brillante en la izquierda es emitida por un sistema binario estelar que contienen o una estrella de neutrones o un agujero negro.
Y finalmente, cuando todas estas observaciones se unen en una fotografía muy detallada del núcleo de nuestra galaxia.
Fuente: http://hubblesite.org/newscenter/archive/releases/2009/28/image/a/
1965. El eco del ‘Big Bang’
Publicado en: Ciencia, General, Historia y Mitologia por Stellarscout el Octubre 28, 2009
En 1965 Penzias y Wilson descubrieron una misteriosa radiación de microondas en el fondo del cielo. Tal radiación, cuya existencia había sido predicha por varios investigadores durante las dos décadas previas, pudo ser inmediatamente reconocida como una reliquia del ‘Big Bang’. Estas observaciones vinieron por tanto a confirmar la interpretación de la ley de Hubble en términos de una expansión generalizada del universo que tenía su origen una gran explosión.
Gracias a la misión espacial COBE de la NASA, se detectaron en 1992 las irregularidades primigenias que debieron dar lugar a la formación de galaxias y de cúmulos de galaxias. Posteriormente, la misión WMAP contribuyó a medir parámetros importantes del universo, tales como su edad y su composición. Finalmente, el telescopio Planck lanzado por la ESA en mayo de 2009 deberá refinar todas estas medidas culminando así medio siglo de sorprendentes descubrimientos cosmológicos.
La máquina del tiempo
El físico Robert Dicke (1916-1997) fue un excelente experimentador que contribuyó al desarrollo de las técnicas de radar. Pero también tenía una buena formación teórica y, reflexionando sobre la expansión de universo y la teoría del ‘Big Bang’, fue uno de los primeros en constatar la enorme importancia de observar objetos del universo más y más lejanos. En efecto, debido a la velocidad finita de la luz, el universo se comporta como una auténtica “máquina del tiempo”. Por ejemplo, cuando observamos una galaxia que se encuentra a diez millones de años-luz de nosotros, debido a que su débil luz nos tarda en llegar diez millones de años, la estamos viendo no tal y como es ahora, sino tal y como era cuando ese rayo de luz fue emitido, esto es, hace diez millones de años.
Así pues, cuanto más lejos observamos en el universo, más nos alejamos en el pasado pues observamos las galaxias cada vez más jóvenes. En el límite, pensaba Dicke en 1964, si pudiésemos observar objetos con grandes desplazamientos hacia el rojo (es decir, situados a grandes distancias) podríamos observar el universo tal y como era poco después del ‘Big Bang’. Un extremado desplazamiento hacia el rojo debería llevar la luz emitida por esos objetos lejanísimos al dominio de las microondas. Este tipo de ideas también habían sido impulsadas por el brillante cosmólogo y escritor ruso George Gamow (1904-1968) desde la década de los 1940. Entusiasmado con la idea, Dicke construyó un radiómetro especial (hoy conocido como “radiómetro de Dicke”) que instaló en el tejado de su laboratorio. Pero Dicke no detectó ninguna radiación que pudiese relacionar con la gran explosión. Si había una radiación procedente de las proximidades del ‘Big Bang’, concluyó Dicke, ésta debía corresponder a una temperatura por debajo de los 20 Kelvin (253 grados Celsius bajo cero).
Una misteriosa radiación en el fondo del cielo
En los Laboratorios de la Bell Telephone en Holmdel (Nueva Jersey) otros dos jóvenes astrónomos, Arno Penzias (nacido en 1933) y Robert Wilson (nacido en 1936), habían construido una extraña antena (una especie de gran bocina receptora) de 6 metros de longitud para observar posibles microondas provenientes del halo de la Vía Láctea. En 1965, detectaron una radiación misteriosa que no parecía tener relación con nuestra Galaxia. La insistente radiación era observable en todas las direcciones del cielo y permanecía omnipresente día y noche a lo largo de todo el año. Era una señal sumamente uniforme y que correspondía a una temperatura de tan sólo unos 3 Kelvin (270 grados Celsius bajo cero). Desconcertados, Penzias y Wilson concluyeron que necesariamente tal radiación era de origen cósmico, pero no tenían idea de qué fenómeno físico podía causarla.
Arno Penzias mencionó el extraño descubrimiento al físico Bernie Burke que, casualmente, estaba muy al tanto de los trabajos de Robert Dicke en Princeton. Penzias y Wilson se entrevistaron enseguida con Dicke y fueron entonces conscientes de que habían detectado la radiación que, poco después del Big Bang, llenaba el Universo. Se trataba de una especie de eco procedente de aquella gran explosión.
La detección de este eco (el fondo cósmico de microondas) supuso un gran espaldarazo a la teoría del Big Bang que no era, hasta entonces, aceptada por todos los astrónomos. Si Hubble había descubierto de manera inequívoca la expansión del Universo cuarenta años antes, la detección de esta radiación fósil ya no dejaba ninguna duda sobre la teoría que hoy se conoce como “teoría estándar”.
Telescopios espaciales buscan ‘arrugas’ en el Universo
A partir de 1965 fueron numerosos los astrónomos que estudiaron el fondo cósmico de microondas constatando su gran isotropía y midiendo con precisión su temperatura (2,725 Kelvin). Pero era de esperar que esa radiación tan uniforme contuviese irregularidades que sirviesen para formar la estructura a gran escala que se observa en el universo local.
En 1989, la NASA envió al espacio la sonda COBE para estudiar más en detalle la radiación de fondo y, en 1992, los investigadores principales de la misión, John Mather y George Smoot, anunciaron la detección de pequeñas irregularidades o “arrugas” en dicho fondo. Las observaciones del COBE fueron un éxito total. Por primera vez se tenía una imagen de cómo era el universo unos pocos miles de años después del Big Bang. Esas pequeñas irregularidades eran las semillas de las galaxias y cúmulos de galaxias que pueblan el universo. La teoría del Big Bang seguía ganando fuerza y pasaba a tener una precisión considerable.
Al COBE le sucedió un telescopio de mayor precisión, el WMAP, que fue lanzado por la NASA desde Cabo Cañaveral en 2001. Los nuevos datos han ido refinando cada más las características del modelo estándar de nuestro universo. WMAP no sólo cartografió las irregularidades del fondo cósmico con un detalle muy fino, sino que estimó la edad del universo en 13,7 miles de millones de años, con una precisión del orden del 1 %.
Los datos de WMAP también han servido para estimar la composición del universo. Se ha deducido que tan sólo el 4 % del universo es materia ordinaria (bariónica), mientras que el 23 % es materia oscura (quizás materia muy fría o partículas exóticas difíciles de detectar) y el 73 % restante es un tipo totalmente desconocido de energía, lo que se ha venido a denominar “energía oscura”.
WMAP da apoyo a las teorías inflacionarias que postulan que poco después del Big Bang hubo una rapidísima expansión. Además, la estimación de la densidad del universo indica que éste tiene una geometría plana, y de ahí se deduce que se expandirá de manera indefinida. Se descartan así las ideas que sugerían la posibilidad de que el universo se expandiese hasta llegar a un límite desde el que comenzaría una contracción que podría terminar en una gran implosión (‘Big Crunch’).
El 14 de mayo de 2009 la Agencia Espacial Europea (ESA) lanzó desde Kourou en la Guayana Francesa, el telescopio espacial denominado Planck. Con mayor resolución angular, mejor sensibilidad y cobertura en frecuencias mucho más amplias que las de WMAP, se espera que Planck refine los estudios realizados por COBE y WMAP midiendo tanto la amplitud como la polarización de las anisotropías primordiales. Planck está situado a millón y medio de kilómetros de la Tierra (en el punto denominado “L2 de Lagrange”) y los primeros datos enviados por el satélite son sumamente prometedores.
Curiosidades
- Cuando Penzias y Wilson se encontraban buscando el origen de la misteriosa radiación que habían detectado, se les ocurrió que quizás ese ruido podía ser ocasionado por los abundantes excrementos depositados por las palomas que se arremolinaban en torno a su gran antena. Pero la limpieza cuidadosa de la antena llevada a cabo personalmente por los dos astrónomos no cambió en nada la situación.
- Penzias y Wilson recibieron el Premio Nobel de Física en 1978 por la detección del fondo cósmico de microondas.
- Los dos investigadores principales de la misión COBE, George Smoot y John Matter, recibieron el Premio Nobel de Física en 2006. El comité de asignación del premio estimó que el “proyecto COBE puede ser considerado como el punto de partida que hace de la cosmología una ciencia de precisión”.
Fuente: Rafael Bachiller. El Mundo
Cúmulo galáctico rompe récord de distancia
Publicado en: Ciencia, General, Noticias por Stellarscout el Octubre 23, 2009
Chandra confirmó la existencia de un cúmulo de galaxias a 10.200 millones de años luz de distancia.
La imagen es una composición de rayos-X del Observatorio Chandra, datos ópticos del VLT e infrarrojos de DDS (Digitized Sky Survey). El objeto, conocido como JKCS041, lo vemos tal como era cuando el universo tenía sólo un cuarto de su edad actual.
El objeto fue originalmente detectado en 2006 con observaciones infrarrojas desde el Telescopio Infrarrojo del Reino Unido (UKIRT). La distancia fue luego determinada con observaciones del mismo instrumento, más el telescopio CFHT y Spitzer. Sin embargo, los científicos no estaban seguros de si era un verdadero cúmulo galáctico o uno captado mientras se estaba formando. Pero la forma y extensión de las emisiones de rayos-X obtenidas por Chandra, brindaron la evidencia para saber que sí lo es.
JKCS041 está en el límite de distancia esperado para un cúmulo galáctico. “No pensamos que la gravedad pueda funcionar lo suficientemente rápido como para formar cúmulos galácticos mucho antes”, señaló Stefano Andreon del Instituto de Astrofísica de Milán (INAF).
El récord anterior para un cúmulo de galaxias era de 9.200 millones de años para el objeto XMMXCS J2215.9-1738 descubierto por el satélite XMM-Newton en 2006.
Entre las preguntas que los científicos esperan responder con estudios más profundos de JKCS041 es si hay signos de estar todavía en formación; si la temperatura y el brillo de rayos-X de un objeto tan distante están relacionados a su masa de la misma forma que en los objetos más cercanos, y si contiene elementos pesados (como el hierro) al igual que en los objetos más jóvenes.
En la primera imagen, de Chandra, los rayos-X están coloreados en azul, mientras las galaxias individuales en el cúmulo están en blanco. El objeto se encuentra a 10,2 mil millones de años luz de distancia (z=1.9), mide 190 millones de años luz de diámetro, y está localizado en la constelación Cetus, la ballena.
Fuente: www.noticiasdelcosmos.com
Twitter























